
Durante la reunión con Sáenz, celebrada en la Casa de Gobierno, el titular de Interior y el gobernador valoraron positivamente las acciones conjuntas articuladas entre el gobierno nacional y provincial, y coincidieron en la necesidad de que se apruebe la reforma laboral. “Ningún gobernador puede estar en contra de una ley que busca generar empleo privado, aumentar la productividad y las inversiones para las provincias y la Argentina”, aseguró el titular de Interior. Desde su órbita dijeron que el encuentro fue "muy positivo" y destacaron que, con el respaldo de Sáenz, ya son cuatro los gobernadores que se manifestaron dispuestos a acompañar el tratamiento de la ley. "Representa un respaldo político relevante para avanzar con la iniciativa", remarcaron. A su turno, Sáenz manifestó estar dispuesto a encontrar los consensos necesarios para avanzar en una “modernización de la legislación laboral que permita hacer crecer el empleo y beneficie a todas las provincias”. Y remarcó: “No hay que tenerle miedo al cambio ni a avanzar. Son leyes viejas que hay que ir cambiando”. Por último, agregó: “Tenemos voluntad de diálogo, de no obstruir y de acompañar”. En paralelo, aseguró que "defender a Salta es poner sobre la mesa lo que nuestra gente necesita" y contó que solicitó "el avance y la finalización de obras viales y de infraestructura estratégica, de competencia nacional, fundamentales para la conectividad y el desarrollo". Explicó que estas obras, que incluyen rutas clave – como las RN 9/34, 51, puentes del río Vaqueros-, también contemplan proyectos como las plantas depuradoras de la zona sur en Salta y la de Cafayate; la escuela Tesla de Güemes, la Ciudad Judicial de Orán que “buscan cambiar la matriz productiva y turística de la provincia, cumpliendo una deuda histórica de la Nación con el Norte Argentino y que quedarán para las futuras generaciones”, afirmó Sáenz.

