
En un documento que circuló en el mediodía del sábado, el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires se asume enfrente de un momento decisivo, que describe como un contexto de ajuste brutal, desintegración social, entrega de la soberanía y abandono deliberado del Estado Nacional, nuestro pueblo enfrenta las consecuencias de un modelo que castiga a las mayorías, debilita al federalismo y erosiona la convivencia democrática. El documento rescata el esfuerzo conjunto del gobierno de la provincia y los jefes municipales. Como nuevo jefe del partido que contiene un total exacto de 1.143.946 afiliados, el más importante de la provincia, el gobernador Axel Kicillof enfrenta un desafío interno complicado. Es que a un año del nacimiento del Movimiento Derecho al Futuro, aún debe ordenar cuestiones internas para evitar un desmembramiento del armado, especialmente si su intención es salir a recorrer las provincias a partir del próximo mes.

