
El informe destaca un cambio de paradigma en las preocupaciones
sociales. La inflación, que durante años lideró los ránkings de
problemas nacionales, parece haber cedido terreno ante una realidad más
cruda: la insuficiencia de los ingresos. El 46,6% de los encuestados
señala que su mayor preocupación hoy son los bajos salarios y la pérdida
del poder adquisitivo. Muy por detrás se ubican la falta de empleo
(21%) y la inseguridad (8,3%), mientras que la inflación solo es
mencionada como prioridad por el 4,9% de los consultados. Este dato
sugiere que, aunque el ritmo de precios pueda haber moderado, el daño
estructural sobre los sueldos sigue siendo la principal deuda interna.
El clima de insatisfacción se traslada de manera directa a la imagen de
los principales referentes políticos. Un dato alarmante para la
dirigencia es que todos los nombres evaluados presentan un diferencial
de imagen negativo (más detractores que adherentes). Patricia Bullrich
se posiciona como la figura con mayor imagen positiva (46,2%), aunque su
negativa alcanza el 52%. Javier Milei mantiene un núcleo duro
importante con un 42,3% de imagen positiva, pero su rechazo asciende al
56,4%. Axel Kicillof, principal referente de la oposición, cosecha un
40,3% de adhesión frente a un 57,5% de imagen negativa. En el extremo
opuesto, figuras como Miguel Ángel Pichetto (-57,7%) y el vocero Manuel
Adorni (-39,8%) registran los diferenciales más críticos de la muestra.
El dilema electoral: ¿Continuidad o Cambio?
De
cara a las próximas elecciones presidenciales, el sentimiento de
renovación parece ganar terreno. Ante la pregunta sobre su posición
general, el 53% de los argentinos manifestó que "prefiere que haya un
cambio", mientras que un 41,3% se inclina por la continuidad del actual
gobierno.
En cuanto al potencial electoral (techo de votos), la
paridad es absoluta: Axel Kicillof registra un techo del 43,1% (sumando
voto seguro y probable). Javier Milei le sigue de cerca con un 44,3% de
techo electoral. Patricia Bullrich completa el podio con un 40,9%. Sin
embargo, el "techo de rechazo" es igualmente alto. Más de la mitad de la
población afirma que "nunca votaría" a Milei (52,2%), Kicillof (54,1%) o
Bullrich (53,7%).
La encuesta de marzo de 2026 de CB Global Data
dibuja un país atravesado por la fragilidad económica personal. El alto
rechazo a la gestión nacional y la falta de figuras con saldo de imagen
positivo sugieren un electorado volátil y demandante. Con el deseo de
cambio superando la barrera del 50%, la moneda está en el aire y la
capacidad de recuperación del salario real parece ser la única llave que
podría alterar este complejo escenario político.
fl/ff

