
También los sanjuaninos de Marcelo Orrego fueron fundamentales para que
el oficialismo arañara los 129 diputados necesarios para iniciar el
debate. En la previa, fuentes parlamentarias admitieron que la Casa
Rosada "canjeaba subsidios por zonas cálidas para recortar los subsidios
a las zonas frías". Aunque parezca un despropósito, la jugada surtió
efecto: el salteño Bernardo Biella se sentó a su banca con sus colegas
de bloque, pese a que minutos antes de ingresar al recinto dijo que
"Salta es más fría que Mendoza" y adelantó su voto en contra de la ley.
Por eso, todavía es una incógnita si los libertarios tendrán los votos
para aprobar la media sanción del proyecto. En efecto, a la resistencia
de los legisladores de Sáenz a votar por la afirmativa se suma la
sorpresa de los catamarqueños de Raúl Jalil, que no dieron quórum. Toda
una novedad que podría graficar la magnitud del malestar de los
gobernadores con Javier Milei. En efecto, LPO informó que Martín
Llaryora y Maximiliano Pullaro llamaban a votar contra la ley. De hecho,
la única diputada de Provincias Unidas que dio quórum fue la radical
jujeña María Inés Zigarán, que responde al gobernador Carlos Sadir. Los
cordobeses, los santafecinos, los pichettistas, los radicales de Martín
Lousteau y Pablo Juliano y los socialistas entraron al recinto después
que su colega jujeña garantizó el quórum para el arranque.
La Casa
Rosada canjeó subsidios por zonas cálidas para recortar los subsidios a
las zonas frías, dicen en los pasillos de Diputados
La forma en que
los libertarios consiguieron el apoyo de los aliados para dar comienzo
al debate gatilló una respuesta intensa de los opositores, que se
sucedieron en el uso de la palabra para estirar el tiempo y que llegue
el horario de la sesión convocada para tratar la interpelación contra
Adorni. El peronista Germán Martínez pidió de movida un cuarto
intermedio para darle curso al debate del temario que promovía la
oposición a partir de las 11 pero Menem, Nicolás Mayoraz y Silvana
Giudici resistían la iniciativa.
Durante más de una hora, los
legisladores de UP Cecilia Moreau, Paula Penacca y Agustín Rossi, el
socialista Esteban Paulón, los lilitos Maximiliano Ferraro y Mónica
Frade insistieron para que Menem sometiera a votación la moción de
Martínez, que también proponía levantar la sesión por el artículo 127
inciso 1 del reglamento ante la negativa del riojano a aceptar la
primera propuesta.
El objetivo de los libertarios, según denunciaron
sus adversarios, era dilatar la discusión para que se pasara el horario
de convocatoria a la segunda sesión, la de la interpelación a Adorni. El
argumento de Mayoraz y Giudici, como también el de Menem, es que no
había antecedentes de levantar o dejar en cuarto intermedio una sesión
especial para arrancar otra.
Dieron una clase para intentar pasar el
tiempo, que pasen las 11:30 y no podamos discutir lo que interesa a la
mayoría del pueblo pero no importa: más del 70 por ciento opina que
Adorni es corrupto y queremos una moción de censura.
Mayoraz y el
presidente de la Cámara Baja, además, repitieron que Martínez sabía que
el oficialismo convocaría a sesión por la ley hojarasca y la reforma a
zonas frías pero urdió una maniobra con los otros bloques opositores
para que se suspendiera la sesión del jueves pasado y se llamara al
recinto el mismo día que buscaba hacerlo el gobierno.
La diputada
Myriam Bregman intervino sobre el final del debate y retomó una parte de
esos fundamentos, repartiendo culpas por igual a LLA y el peronismo.
"Dieron una clase para intentar pasar el tiempo, que pasen las 11:30 y
no podamos discutir lo que interesa a la mayoría del pueblo pero no
importa: más del 70 por ciento opina que Adorni es corrupto y queremos
una moción de censura", sostuvo y alimentó la sospecha de una
negociación entre oficialistas y opositores: "no puede pasar lo del
miércoles pasado, cuando se levantó una sesión, se pasó para hoy
sabiendo que estaba esta otra y sabiendo que se iba a producir este
entrevero, nosotros no hicimos esa negociación".
Sin embargo, Menem
puso a consideración del pleno la moción de Martínez a las 11:45, ya
vencido el plazo para discutir la interpelación al jefe de Gabinete, y
los libertarios se impusieron por 131 votos contra 111 del peronismo, la
izquierda y un puñado del interbloque de Provincias Unidas. El riojano
pudo sostener el temario y hasta Cristian Ritondo se despachó con una
ironía: "Presidente, no hagamos más Labor Parlamentaria porque
discutimos lo mismo que en el recinto y perdemos el tiempo".

