
A través de la Prefectura Naval, los conminó a retomar los servicios de
manera urgente bajo amenaza de sumarios y penas de prisión. El paro por
tiempo indeterminado de los prácticos navales sí se llama al personal
especializado en conducir naves comerciales por ríos, canales e
hidrovías hasta el puerto de destino fue producto de un cuestionable
decreto impulsado por el ministro Federico Sturzenegger, que desregula
la actividad y empeora las condiciones laborales de esos peritos.
También quita los topes a la escala salarial por esa prestación, limita
la cantidad de buques que puedan entrar y empeora las condiciones de
seguridad y traslado de esos peritos, entre otras cuestiones. La medida
desató la reacción inmediata de los prácticos que garantizan la
seguridad de la entrada y salida de buques y barcos al país, ya que
debido a su fino conocimiento de las vías navegables acompañan al
capitán de navegación para reducir los riesgos de colisión, derrame y de
cualquier accidente que pueda poner en peligro tanto las cargas como
las rutas naturales.
Pero el punto que más cuestionó Sturzenegger es
la tarifa que cobra un práctico. La prestación para las maniobras de
ingreso o egreso de buques ronda los 15 mil y 20 mil dólares por
prestación. Lo mismo o más de lo que cobra un capitán por la totalidad
del viaje. Sin embargo, los valores fueron fijados a través de un
tarifario vigente desde el gobierno de Mauricio Macri y no son parte de
los gastos de Estado que Sturzenegger dice defender. No nos paga ningún
ciudadano argentino, nos paga la empresa naviera que en su mayoría son
extranjeras, aclaró Fernando Morales, presidente de la Liga Naval
Argentina. Producto de la protesta iniciada en las últimas horas, se
mantiene paralizado el comercio internacional por vía naval.
Embarcaciones con granos, insumos energéticos y mercaderías de distintas
características están frenadas desde las últimas horas.

