
El cambio de escenario comenzó cuando varios gobernadores decidieron marcar públicamente su rechazo a la reforma. El neuquino Rolando Figueroa fue uno de los primeros en salir a fijar posición. A través de un mensaje difundido en redes sociales aseguró que su provincia no acompañará ninguna iniciativa que favorezca la extranjerización de la tierra y defendió que esos recursos queden en manos de argentinos. Su postura impactó directamente sobre el voto de la senadora Julieta Corroza, que hasta hace pocos días era contabilizada por el oficialismo. También el tucumano Osvaldo Jaldo confirmó que las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza mantienen su decisión de votar en contra del proyecto, mientras que el misionero Hugo Passalacqua afirmó que su provincia defenderá sus recursos estratégicos y rechazará cualquier modificación que facilite la compra de tierras por extranjeros. El mandato es no acompañar. El poroteo del oficialismo se desmoronó en menos de 24 horas. Los radicales Flavio Fama y Daniel Kroneberger, que hasta el martes seguían indecisos, confirmaron que votarán en contra.

