
En ese contexto, calificó la posibilidad como un desastre potencial y dejó abierta la posibilidad de intervenir para intentar evitar una escalada. El mandatario estadounidense explicó que, ante una eventual confrontación, podría ser convocado para participar en la búsqueda de una salida. Estoy seguro de que me involucrarían, sostuvo, y agregó que probablemente tendría capacidad para encontrar una solución al conflicto. Durante su intervención, Trump recordó que cuando era niño escuchaba que los británicos entraron y se apoderaron de las islas, en referencia a la ocupación británica iniciada en 1833 y que dio origen a la histórica disputa de soberanía con Argentina. También puso el foco en los desafíos internos que, según su visión, enfrenta actualmente el Reino Unido. “ienen un pequeño problema con la inmigración, con la energía y otros problemas que resolver, así que no sé si van a estar dispuestos a viajar tan lejos, afirmó en referencia a una hipotética situación de conflicto. Trump no anunció ninguna iniciativa concreta relacionada con la disputa entre Argentina y Reino Unido. Su intervención estuvo vinculada a la posibilidad hipotética de que el conflicto escalara hasta convertirse nuevamente en un enfrentamiento. El presidente estadounidense planteó que una guerra sería un escenario especialmente complejo y manifestó que podría actuar como intermediario si fuera necesario. La advertencia vuelve a colocar a las Malvinas en el escenario internacional y suma la posición de Washington a una disputa que, más de cuatro décadas después de la guerra de 1982, continúa sin una solución sobre la soberanía.
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